Palimpsesto

Estuve a mediados de los ochenta en Venecia, sin saber que aquella estatua de color rojizo empotrada en una esquina de la Piazza San Marco representaba el abrazo de los tetrarcas: una mano en el hombro del compañero, otra en la espada.

Arco de Galerio. link
Unos años después paseé por Tesalónica sin ser consciente de que aquel solitario arco en un cruce de calles modernas era el de Galerio, y que cerca de allí se alzó en su día el palacio del augusto de Oriente.

Visité varias veces York, caminé por sus murallas, admiré la catedral, los museos; no sabía entonces que en esa ciudad del norte de Inglaterra, en el año 306, había sido proclamado emperador el ilirio Constantino el Grande.

Pasé una semana en Orléans sin saber que esa ciudad le debe su nombre al emperador Aureliano.

Paseé por la Via Apia de Roma sin saber que una de las tumbas que jalonan el camino era la de Valerio Rómulo, hijo de Majencio, muerto a temprana edad y elevado por su padre a la categoría de divus.

Arles
Estuve varios días en Arles, visité el circo romano bajo el insoportable calor de agosto. Entonces no sabía que fue allí, en el antiguo Arelate, donde Maximiano se levantó en armas contra Constantino.

Otros lugares, p.e. Milán o Izmit (antigua Nicomedia) han perdido ya casi todo vestigio de aquella época. En Milán estuve hace años, en Izmit aún no.


3 comentaris:

Kalonauta ha dit...


Hay a nuestro alrededor tantas capas de información, de Belleza al fin y al cabo, que se nos escapan si no nos fijamos bien... Cuanto más sabes sobre algo, cuanto más aprecias su complejidad y sus distintas facetas, más capaz eres de amarlo.

Me gusta mucho esta entrada. También me encanta el concepto de "Palimpsesto", y hasta me gusta cómo suena la palabra. Desde hace tiempo tengo pensado escribir en mi blog algo sobre los palimpsestos que nos rodean en la ciudad de Valencia... Uno de estos días me pondré manos a la obra.

¡Un saludo, Tadeus!

Tadeus ha dit...

Sí, Valencia es una ciudad que encierra también su palimpsesto particular. Sera muy interesante leer lo que escirbas al respecto.

También hay ciudades cuya capacidad de ser un palimpsesto vivo se detuvo en el tiempo, cuya época de esplendor terminó de manera abrupta, y que yacen ahora casi en el olvido: Nicomedia, antigua capital de Bitinia y sede principal del imperio de Diocleciano (la actual Izmit, reflejo absurdamente prosaico de tanto antiguo esplendor); Ctesifonte, capital de los sasánidas, conquistada cinco veces por los romanos, olvidada ahora en medio del desierto iraquí, pero que en otros tiempos llegó a ser la ciudad más grande del mundo.

Vicent ha dit...

Des de la Valentia de Junius Brutus fins la Barcino dels cartaginesos, més de dos mil anys fan la nostra emprempta, no és d'estranyar que Grècia, Roma i els que hi vindran hagen forjat el que hui és el món.

Des del "Banquet" de Plató, parlat pel "sàtir vell" de Sòcrates enamorant en parlar de l'amor, fins a Guerra i Pau de Dostoievski parlant de la guerra i de l'amor, tot, tot és guerra i amor.
Deia Dalí que l'amor i la guerra, la sal de la terra.

Vicent